El doble efecto el colesterol malo y bueno.

Ayer me encontraba tomando clases con el Nutrichef (Germán Roz). Eran 5 recetas en el curso, pero una me llamaba mucho la atención: BROWNIES DE CAMOTE. Spoiler: Son veganos, gluten free y recontra fáciles de preparar. Es más, ni necesitas una batidora.

En mi experiencia pastelera, la mantequilla era la mejor opción para hacer brownies. Sin embargo, por tratarse de “el Nutrichef” ansiaba saber con qué la iba a reemplazar. (Honestamente apostaba por el aceite de oliva) Por el título del artículo ya te habrás dado cuenta que el ganador fue el aceite de coco. Un boom en ventas que, la verdad, no entendía por qué.

Al ver los frascos de vidrio que contenían el aceite de coco pensaba “ya puedo visualizar esa manteca taponeando mis arterias”. Recordaba a mi profesora de la secundaria que dijo que todas las grasas sólidas eran saturadas y altas en colesterol malo. REALIDAD: Sólo los alimentos de origen animal contienen colesterol; sin embargo, las arterias obstruidas por grasas saturadas sí elevan el colesterol.

Hoy por la mañana superé mis prejuicios y compré un frasco de aceite de coco. Hice los brownies tal como me enseñaban en el video. ¿El resultado? Unos brownies de textura suave y amelcochada que se funden en el paladar haciendo que para nada extrañes la mantequilla. No chorreaba aceite, era la grasa vegetal perfecta.

Ahora, ¿qué rayos me estaba metiendo al cuerpo? Me puse a investigar.

Para no hacer la historia más larga, lo resumiré en la idea principal: se trata de un doble efecto.

  • Aumenta en un pequeño porcentaje el colesterol malo (LDL), que bloquea las arterias.
  • Aumenta en un porcentaje mayor el colesterol bueno (HDL), que contrarresta y neutraliza el efecto del LDL.

Siéntete libre de comer tus brownies sin culpa.

Aprende a cocinar como chef y comer como nutricionista en Curso Online de The Nutrichef con Germán Roz.